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lunes, 25 de mayo de 2015

Hostellerie Gilain

Valonia es la zona meridional de Bélgica, zona en la que se habla francés. Una de las provincias en las que se divide es Namur, recorrida por el río Mosa, que pasa por una serie de ciudades importantes, entre las que se cuenta Dinant.

Una panorámica de Dinant, con la colegiata en primer plano y, detrás, la ciudadela.


A menos de 10 km del centro de Dinant nos encontramos con la Hostellerie Gilain, en Liroux (Sorinnes), una población pequeñita vecina, un poco más allá del hospital. Es una hospedería que cuenta con un restaurante al que le han concedido una estrella Michelin.


La hospedería. Podéis ver que, ya en mayo, está bastante llena de coches de visitantes.


A los fogones está el chef Gilain, que da nombre al conjunto; como responsable de sala tenemos a su mujer. Entre los dos dirigen un restaurante de cocina tradicional belga con toques modernos. Vamos a ver el menú con detenimiento:
 El primero de los aperitivos: conejo con puré de patatas y croutons de pan. Un bocado de la tierra con patata natural y conejo de caza.


El segundo de los aperitivos (no perdáis detalle de los mini-cubiertos): tronco de coliflor con quisquillas y verduritas. A los belgas les encantan las quisquillas y las gambas (a las gambas a la plancha, por cierto, las denominan en neerlandés gambas a la plancha, a ver cómo os quedáis).


El tercero y último de los aperitivos: mousse de hígado de pato sobre bollito de pan frito en aceite. Me encanta que sirvan varios aperitivos junto al menú por obra y gracia de la casa, es un detalle digno de agradecimiento. Gracias, salaos.


El primer plato: dúo de atún rojo y caballa acompañado de espárragos verdes y alioli al azafrán. Si hay algo que prive más a los belgas que las quisquillas, son los espárragos. Es que se vuelven locos. Aquí tenemos un plato en el que el pescado está casi crudo, salvo por el sellado superficial del atún. El azafrán es menos aromático de lo que cabría esperar, pero añade una nota de color al plato. Muy interesante, ciertamente, pero cuidado si os da reparo el pescado sin cocinar.


El segundo plato: filet mignon de lucio, falso risotto de legumbres, sabores de curry y crustáceos. El lucio es un pescado de agua dulce, con carne blanca de consistencia firme pero algo insulsa, por lo que agradece un acompañamiento rotundo, como este curry con marisco.


El tercer plato: suprema de pechuga de pichón y tempura de su muslo, con polenta crujiente y legumbres. Un plato de carne francamente original. El pichón viene presentado de dos maneras: de una, la pechuga al horno caramelizada, acompañada de rabanitos, guisantes enteros y puré de guisantes. De otra, el muslo en tempura, acompañado de polenta finamente rebozada. Muy original.


El carro de quesos del país: Madame Gilain se ocupa personalmente de explicar los quesos, casi todos ellos belgas (y en gran cantidad del entorno inmediato del restaurante). Los acompañan de pan de nueces y pistachos (recién tostado) y de frutos secos y sirope de Lieja. Riquísimo y muy instructivo.


Y, para terminar, un detalle formidable: un surtido de macarons o suspiros de modistilla. De izquierda a derecha: pistacho, frutos rojos y chocolate. Verdaderamente sabrosos y muy fieles a los sabores originales; además son muy ligeros, se dejan comer muy bien.



Hostellerie Gilain
Jefe de cocina: Alain Gilain
Rue de l'Aiguigeois 1, 5503, Liroux-Dinant
+32 083 215 742
http://www.hostelleriegilain.com/fr/accueil.html?IDC=34
Menú "Fin Bec" (el de esta entrada): 56,50 €








2 comentarios:

  1. El menú parece exquisito, además cada plato era precioso, como Dinant y la hospedería. ¡Estupendas fotos!

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  2. ¡Gracias!
    Es verdad: Dinant y sus alrededores son maravillosos. Ya fuimos el año pasado, y hemos repetido precisamente por su belleza. Merece la visita si se tiene la ocasión.

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